D. Javier Úbeda, ingeniero de montes, responsable del cuidado, mantenimiento y explotación de estos montes, comprendió la combinación única e irrepetible de paz y belleza en la que se puede gozar de la naturaleza más pura al mismo tiempo recibir una sensación de grandeza tras cualquier camino que tomara.

      Repleto de sosiego y espiritualidad no es extraño que comenzara a percibir la increíble belleza que le rodeaba y a indicarla como la magia y el misterio que la encierra.

      Tenía que dar a conocer estas sensaciones, y como perfecto conocedor del terreno y entusiasmado por su idea nos marcó los caminos que teníamos que seguir. Carreteras, caminos para el mejor aprovechamiento del monte, senderos para los amantes de la montaña, refugios estratégicamente situados, presas, fuentes bien señalizadas y sobre todo el Camping, punto central de descanso para disfrutar de la belleza, la magia y el misterio que rodean estos parajes.


(Cuídalos y respétalos)